¿Por qué Tibet? ¿Por qué preocuparnos?

Introducción: Más de un millón de tibetanos han muerto como resultado directo de la invasión y ocupación China en Tibet. Hoy, es difícil encontrarse con una familia tibetana que no tenga al menos un miembro preso o muerto por el régimen chino. Estos hechos hablan mucho sobre la “liberación” y la “reforma democrática” que China dice haber llevado a Tibet. El Tibet independiente ciertamente no era la personificación de la sociedad humana perfecta. Pero no era, de ninguna forma, ni cerca de lo tiránica que es hoy bajo el dominio Chino. Las dos prisiones más grandes de Tibet, situadas en Lhasa, tenían, en cualquier momento, no más de 30 internos cada uno. Pero después de la invasión china, el Tibet entero ha sido convertido en una vasta red de prisiones y campos de trabajo. China incluso se volvió hacia la masacre de prisioneros para mantener la población carcelaria dentro de los límites. Sin embargo, China sigue afirmando que desde su “liberación”, la gente de Tibet ha disfrutado amplias cantidades de libertad. Examinemos los hechos:

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Matanzas y Destrucción (1949-1979): De acuerdo con la fuente china, el ELP “exterminó” a mas de 5,700 “soldados” tibetanos, y apresó a más de 2,000 en diferentes áreas del este del Tibet entre el 7 y el 25 de Octubre de 1950 (Encuesta de la Región Autónoma del Tibet, Casa de Publicación del Pueblo del Tibet, 1984). Descripciones de masacres, torturas y matanzas, bombardeos a monasterios, exterminación de campos nómadas enteros están bien documentadas. Buena parte de estos informes han  sido documentados por el informe de 1960 en Tibet de la Comisión Internacional de Juristas (ICJ). De acuerdo con un documento secreto del ejército chino, el ELP derrotó 996 rebeliones en Kanlho, Amdo, durante el período 1952-58, matando a más de 10,000 tibetanos. (Informe de trabajo de la Undécima División del ELP, 1952-1958). Similarmente, la población de otra área de Amdo, Golok se vio reducida desde 1, 30,000 en 1956 a alrededor de 60,000 en 1963 (China Spring, Junio 1986). Hablando de esa misma área, el Décimo Panchen Lama dijo: “Si se hiciera una película sobre todas las atrocidades perpetradas en la provincia de Qinghai, impresionaría al público. En el área de Golok, mucha gente fue asesinada y sus cadáveres rodaron colina abajo hasta un gran pozo. Los soldados dijeron a los miembros de las familias y parientes de los muertos que deberían celebrar ya que los rebeldes habían sido eliminados. Fueron forzados a bailar sobre los cadáveres. Poco tiempo después ellos también fueron masacrados con metralletas.” (Discurso del Décimo Panchen Lama en una reunión del Sub-comité del Congreso Nacional del Pueblo en Pekín sobre la situación en Tibet, 28 de marzo de 1987). El Panchen Lama señaló específicamente que: “En Amdo y Kham la gente fue sometida a atrocidades irrepetibles. La gente recibió disparos en grupos de diez o veinte... Tales acciones han dejado profundas heridas en la mente de la gente”.

En una operación de ataque llevada a cabo en el despertar de la Revuelta Nacional del 10 de Marzo de 1959 en Lhasa, entre 10,000 y 15,000 tibetanos fueron asesinados en el transcurso de tres días. De acuerdo con un informe secreto de 1960 del Departamento Político del Distrito Militar de Tibet del ELP, entre Marzo de 1959 y Octubre de 1960, 87,000 tibetanos fueron asesinados sólo en el centro de Tibet (Xizang Xingshi, 1960). De acuerdo a información compilada por el gobierno de Tibet en el exilio, más de un millón de tibetanos murieron entre 1949 y 1979. Este número incluye muertes en prisiones y campos de concentración y trabajo. Una compilación de números basados en testimonios de sobrevivientes de prisiones y campos de trabajos  muestra que en todo Tibet alrededor del 70 % de los internos murió. Por ejemplo, en las llanuras salvajes del norte de Tibet, en Jhang Tsalakha, más de 10,000 prisioneros fueron mantenidos en cinco prisiones y forzados a excavar y transportar bórax. Según algunos de los sobrevivientes de estos campos, cada día entre 10 y 30 morían debido al hambre, golpizas y sobre-trabajo. En un año más de 8,000 habían muerto. Igualmente, en la construcción de la planta hidro-eléctrica Lhasa-Ngachen, se la cual ahora de afirma falsamente que fue construida por el ELP, cada día se veía a al menos tres o cuatro prisioneros muertos ser arrojados al río cercano o quemados. Para nombrar un ejemplo del este de Tibet, entre 1960 a 1962, 12,019 internos murieron en una mina en el distrito de Dartsedo, según una antigua interna, la Sra. Adhi Tap de Nyarong, Kham.


En 2004, más de 3,797 personas fueron ejecutadas en 25 países y al menos 7,395 fueron sentenciadas a muerte según Amnistía Internacional. De esas 3,797 ejecuciones, 3,400 fueron llevadas a cabo por China, pero fuentes internas del país han estimado que el número es cercano a los 10,000 (Amnistía Internacional, Sentencias de muerte y ejecuciones, publicado en Abril del 2005).

** Fotos de Ejecuciones de Tibetanos **

Fotos de la ejecución de tibetanos por las fuerzas chinas.

(ADVERTENCIA: Fotografías atroces. Se sugiere discreción)


Tibet Hoy: La muerte de Mao Zedong en Septiembre de 1976 resultó en un cambio en las políticas chinas. La señal de ese cambio fue la liberalización y apertura económica, e incluso algún grado de piedad con los presos políticos. Pero la liberalización y apertura, como resultó ser, no marcó un cambio de actitud hacia la libertad política en Tibet.

En Mayo de 1982, 115 activistas políticos tibetanos fueron arrestados y marcados como “delincuentes” y “mercaderes negros”. A continuación hubo más arrestos y ejecuciones públicas. Para el final de Noviembre de 1983, 750 activistas políticos tibetanos habían sido encarcelados solamente en Lhasa. El 27 de Septiembre de 1987, cientos de tibetanos organizaron una protesta en Lhasa. En el amontonamiento que siguió a las sucesivas protestas – incluyendo las del 1 de Octubre de 1987 y el 5 de Marzo de 1988 – la policía china abrió fuego, matando e hiriendo gravemente a muchos en el lugar y apresando al menos a 2,500. En Julio de 1988, el jefe de seguridad chino, Qiao Shi, mientras se encontraba en una gira del TAR anunció una “represión sin piedad” a todas las formas de protesta en contra del dominio chino en Tibet (UPI, 20 de Julio de 1988). La política fue implementada de inmediato.  El ataque a la protesta del 10 de diciembre de 1988 en Jokhang, el templo tibetano mas sagrado de Lhasa, fue presenciado por un turista holandés, Christa Meindersma, quien recordó: “sin ninguna advertencia, la policía abrió fuego, disparando indiscriminadamente a la multitud. No parecía importarles a quien le daban… cuando empecé a correr me dispararon en el hombro”. Según un periodista occidental que se encontraba allí por casualidad, al menos un oficial fue escuchado ordenando a sus hombres que “maten a los tibetanos”. El saldo de ese día fue de al menos 15 muertos, más de 150 heridos graves y muchos otros arrestados.

Sin embargo, a los tres días del 5 de marzo de 1986 Lhasa estaba de Nuevo en el caos, con manifestantes agitando la bandera nacional tibetana y gritando por la independencia. Durante el ataque de la policía, se dispararon armas automáticas incluso dentro de algunos hogares. Las estimaciones de los muertos variaron entre 80 y 400. El número oficial chino fue de solamente 11. Según Tang Da-xian, un periodista chino que se encontraba en Lhasa en ese momento, alrededor de cuatrocientos tibetanos fueron masacrados, varios miles fueron heridos y tres mil fueron apresados. A la medianoche del 7 de Marzo de 1989, la ley marcial fue formalmente aplicada en Lhasa. Alrededor de un año después, el 1 de Mayo de 1990, China anunció el revocamiento de la ley marcial. 1990. Sin embargo, como fue indicado por la primera delegación Australiana de derechos humanos a China, a la cual se le permitió visitar Tibet en Julio de 1991: “Aunque la ley marcial ha sido efectivamente revocada el 1 de Mayo de 1990, continúa existiendo en todo excepto el nombre”. Amnistía Internacional (AI) en su informe de 1991, también confirmó esto, agregando, “la policía y las fuerzas de seguridad se tomaron amplios poderes de arresto arbitrario y detención sin juicio”.

En los preparativos de la celebración de China de los 40 años de la anexación de Tibet, 146 “criminales” fueron arrestados el 10 de abril de 1991, y esto fue seguido de más arrestos anunciados en asambleas de sentencia públicas. El día de la celebración Lhasa entera fue puesta bajo ataque. En un ataque repentino, comenzando en febrero de 1992, grupos de diez soldados chinos allanaron hogares tibetanos en Lhasa y arrestaron a todo aquel que se encontrara en posesión de cualquier cosa considerada subversiva, estas incluían fotografía, y cintas o libros que contuvieran discursos o enseñanzas del Dalai Lama. Más de 200 fueron arrestados. A pesar de todas las medidas de represión, las protestas continuaron en todo Tibet después de 1987.  Informes disponibles confirman que entre el 27 de septiembre de 1987 y finales de 1992, hubo más de 150 protestas de diferentes dimensiones en todo Tibet.

“La violación de los derechos humanos que preocupa a Amnistía internacional en Tibet incluye el apresamiento de presos de conciencia y otros presos políticos luego de juicios injustos, torture y maltrato de los detenidos, el uso de la pena de muerte y ejecuciones extrajudiciales. Las provisiones legales y constitucionales en Tibet restringen el ejercicio de las libertades básicas y carece protección de los derechos humanos consistente con los estándares internacionales.” (People's Republic of China: Amnesty International's Concerns in Tibet, AI, Londres, Enero de 1992, ASA 17/02/92) "Todas las manifestaciones (ej.: protestas y desacuerdo político) de insatisfacción con el gobierno chino – ya sean conducidas pacíficamente o no – son vistas por las autoridades como “actividades separatistas ilegales”, y aquellos que han liderado o participado en ellas han sido castigados con fuerza y severidad crecientes. “La represión sin piedad” sigue en Tibet a la orden del día” (Merciless Repression: Human Rights in Tibet, Asia Watch).

La violación de los derechos humanos en Tibet es persistente. Evidencias disponibles sugieren que China viola con impunidad todas las normas de conducta civilizada como están descritas en la ley internacional, muchas de las cuales ha llevado a observación por actos afirmativos de ratificación, tales como la Convención de las Naciones Unidas contra la tortura y otros tratamientos y castigos crueles, inhumanos o degradantes (Convención contra la tortura), y leyes tradicionales de naciones tales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Arrestos arbitrarios, detenciones incomunicadas, desapariciones y ejecuciones sumariales: las evidencias de arrestos arbitrarios y detenciones incomunicadas a menudo resultando en desapariciones, y ejecuciones sumariales son citadas en el reporte de 1990 de AI el cual indicaba que “más de 1,000 personas, incluyendo presos de conciencia, fueron arrestados luego de que la ley marcial fuera impuesta en Lhasa en marzo” y que “algunos de ellos fueron ejecutados inmediatamente.” También indicaba que “las evidencias de las persistentes violaciones de los derechos humanos en Tibet siguen saliendo a la luz en 1989, incluyendo informes de numerosos arrestos arbitrarios, detenciones a largo plazo sin cargos o juicio, y tortura”. Bajo el dominio chino en Tibet no se informa a los prisioneros sobre las bases para su arresto ni su derecho a soluciones legales. Las órdenes de arresto raramente son producidas. Las bases para arresto y encarcelamiento parecen encontrarse en cualquier tipo de actividad. Los tibetanos han sido arrestados por hablar con extranjeros, cantar canciones patrióticas, poner carteles en las paredes, poseer copias de una autobiografía, video o cinta de audio del Dalai Lama, prepares una lista de los muertos durante los ataques chinos en las protestas o por “complotar” y aconsejar a los amigos que usen el traje tradicional tibetano en el día nacional chino. Las detenciones incomunicadas con casi de rutina. A menudo se deja en manos de los parientes de la persona arrestada el encontrarlo. Una persona tomada en custodia es declarada bajo arresto solo después de un periodo que varia entre varios días a meses, o incluso años. Durante el periodo de detención inicial no se informa a la familia ya que no esta “legalmente” arrestado.

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Una mujer prisionera siendo llevada a ejecución luego de ser sentenciada a muerte en una asamblea de sentencia en Beijing el 20 de abril de 2001. Dieciséis personas fueron ejecutadas en Beijing el 20 de abril, mientras se llevaban a cabo asambleas de sentencias y ejecuciones en todo el país como parte de un operativo nacional de “golpe a la oscuridad y limpieza del mal” (Foto: AFP)

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Tortura: En Tibet, la tortura es el único método conocido y esperado de interrogatorio de los prisioneros. La firma de China de la Convención contra la tortura el 12 de diciembre de 1986, y su supuesto entrada en vigor a fines de 1988, no alteró la tendencia. Métodos e instrumentos de tortura y maltrato han sido descritos por muchos ex-prisioneros. Estos incluyen picanas eléctricas, patadas, golpes de puño, con la culata de los rifles, con palos, e incluso barras de hierro. Los métodos crueles y degradantes de tortura con el propósito de extraer confesiones han sido denunciados. Estos incluyen colocar perros de guardia a los presos, el uso de picanas y bastones eléctricos, especialmente con las mujeres presas en formas extremadamente perversas y degradantes, quemar con cigarrillos, choques eléctricos, etc. Un refugiado reciente del este de Tibet, quien era miembro de la Oficina de Seguridad Publica de China, describió treinta y tres métodos de tortura de prisioneros. Nuevos métodos de torturas son constantemente desarrollados y esto ha sido constatado en al menos un documentos interno en Tibet. (To Control Others, First Control Yourself, H'o Phan en Documento de Estudio Interno de TAR, ejemplar No 2, septiembre de 1989)

Falta de proceso debido: En el sistema legal chino la seguridad más básica – el derecho a ser considerado inocente hasta que se demuestre, la culpabilidad mas allá de toda duda razonable – no existe. Las sentencias impuestas a presos políticos son a menudo atrozmente altas comparadas con el grado del delito alegado. Los prisioneros son a menudo detenidos por un periodo extendido sin cargos y no son llevados frente a una corte de derecho. La detención administrativa es impuesta por la policía o las autoridades locales sin supervisión de un magistrado independiente. La policía tiene amplios poderes para imponer periodos de detención administrativa que varían desde un par de días a varios años sin ninguna examinación judicial. Aunque la Ley de Procesos Administrativos de China provee el derecho a apelar, se hace prácticamente imposible usarlo. No hay derecho a tener lugar y tiempo adecuados para preparar una defensa, o derecho a ser juzgado en una corte abierta. El argumento de la defensa, cuando es permitida, se restringe a apelar por la disminución del castigo, no para declarar inocencia. El rol de los jueces esta restringido a aprobar sentencias determinadas por las autoridades políticas. No sorprende, por lo tanto, que los tibetanos se refieran a los jueces como “oficiales de sentencia”.

Libertad de Movimiento: En flagrante violación del Articulo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, China ha impuesto una serie de reglas restringiendo el libre movimiento de los tibetanos dentro de su propio país. La gente tiene que estar registrada en un determinado lugar donde solo tienen derecho a vivir y comprar comida. Ir de un lugar a otro con cualquier propósito, aunque sea por un corto periodo de tiempo, requiere permiso oficial. Ha habido muchas ocasiones donde los tibetanos han sido expulsados de Lhasa a sus pueblos de nacimiento. Eso ocurrió cuando China estaba preparando el aniversario número 40 de la anexación de Tibet el 23 de mayo de 1991. Siguiendo la represión de las protestas del 5-7 de marzo de 1989, 40,000 tibetanos fueron expulsados de Lhasa hacia sus pueblos de nacimiento. En agosto de 1992 las autoridades chinas expulsaron a alrededor de 6,000 tibetanos, sin hogar y peregrinos, del terreno detrás del hospital del este de Lhasa. El terreno está ahora ocupado por oficinas y tiendas chinas.

Atención internacional sobre las violaciones de los derechos humanos: La afirmación de China de que el ELP entro a Tibet para “liberarlo” se encuentra claramente expuesto en el informe del ICJ de 1960 sobre Tibet. El informe afirma que China cometió sistemáticas violaciones de los derechos humanos en Tibet, incluyendo actos de genocidio (ver Informe de ICJ 1960). Tres resoluciones de las Naciones Unidas en 1959 (UNGA Res 1353 (XIV), 1961 (UNGA Res 1723 (XVI) y 1965 (UNGA Res 2079 (XX), llamando a China a respetar los derechos humanos de los tibetanos, incluyendo su derecho a la auto-determinación, reforzó las conclusiones de la Comisión.

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“Si el Mundo Quiere que la No-Violencia Triunfe , Entonces Tendrá Que Ayudar al Pueblo Tibetano en su Lucha”
Arzobispo Desmond Tutu  

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