Petición de Su Santidad el XIV Dalai Lama de Tibet a las Naciones Unidas (1950)

(Documento de la ONU A 11549-11) Noviembre 1950, Kalimpong.

. . . . . . . . . . . . .

La atención del mundo esta fijada en Corea donde la agresión está siendo resistida por fuerzas internacionales. Eventos similares en el remoto Tibet pasan desapercibidos. Es en la creencia de que la agresión no será ignorada y la libertad no será desprotegida en ninguna parte del mundo que hemos asumido la responsabilidad de reportar a la Organización de las Naciones Unidas, a través suyo, los recientes eventos en el área de la frontera  de Tibet. Como usted sabe, el problema de Tibet ha crecido en los últimos tiempos. Este problema no es producto de las propias acciones de Tibet sino que es en gran parte el resultado de la ambición de China de tomar a las naciones más débiles de su periferia bajo su dominación activa. Los han vivido por mucho tiempo una vida enclaustrada en sus montañas, remotas y distantes del resto del mundo, excepto hasta ahora el Dalai Lama, que como líder reconocido de la Iglesia Budista , confiere bendiciones y recibe homenaje de seguidores en muchos países.

En los años anteriores a 1912, hubo de hecho relaciones cercanas de amistad entre el Emperador de China y Su Santidad el Dalai Lama. La conexión esencialmente nació de la creencia en una fe común y puede ser correctamente descrita como la relación entre un guía espiritual y sus seguidores; no tenía implicaciones políticas. Como pueblo devoto a los principios del Budismo, los tibetanos evitaron por mucho tiempo el arte de la Guerra , practicaron la paz y la tolerancia, y para la defensa de su país dependían de su configuración geográfica y el no involucramiento en los asuntos d otras naciones. Estos fueron los tiempos cuando el Tibet buscó pero raramente recibió protección del emperador chino. Los chinos, sin embargo, en su impulse natural por la expansión, han malinterpretado enteramente la significancia de los lazos de amistad e interdependencia que existían entre China y Tibet como entre vecinos. Para ellos China era el soberano y Tibet era un estado vasallo. Es esto lo que primero despertó la aprensión legítima en la mente de Tibet al respecto de los designios de China en su estado de independencia.

La conducta de los chinos durante su expedición de 1910 completó la ruptura entre los dos países. En 1911-1912, Tibet, bajo el Decimotercero Dalai Lama, declare su completa independencia – incluso Nepal simultáneamente se desligó de China – mientras que la revolución china de 1911, la cual destronó al último emperador manchuriano, rompió los últimos lazos sentimentales y religiosos que Tibet tenía con China. Desde ese entonces China dependía enteramente de su aislamiento, su fe en la sabiduría del Señor Buda, y ocasionalmente del apoyo de los británicos en India por su protección. Sin duda en estas circunstancias el último podría también reclamar soberanía sobre Tibet. Tibet, a pesar de la influencia ocasional Anglo-china, mantuvo su existencia separada, en justificación de lo cual puede señalarse que ha sido capaz de mantener la paz y el orden dentro del país y permanecer en paz con el mundo. Continúa manteniendo Buena voluntad entre vecinos y amistad con el pueblo de china, pero nunca ha accedido al reclamo de soberanía de China en 1914.

Fue la persuasión británica la que llevó a Tibet a firmar un tratado que superponía la soberanía nominal (no-interfiriendo) de China y por el cual China acordaba el derecho de mantener una misión en Lhasa, aunque estaba estrictamente prohibido inmiscuirse en los asuntos internos de Tibet. Además de este hecho, incluso la soberanía nominal que Tibet concedió a China no es aplicable por la no firma del tratado de 1914 por lo chinos. Se verá que Tibet mantuvo relaciones independientes con otros países vecino, como India y Nepal. Además, a pesar de las propuestas amistosas británicas, no comprometió su posición enviando sus tropas a las Segunda Guerra Mundial del lado de China. De esta manera afirmó y mantuvo su completa independencia.  El tratado de 1914 aun guía las relaciones entre Tibet e India, y China no siendo una parte del mismo ha renunciado a los beneficios que hubiera de otra forma acumulado del tratado. La independencia de Tibet por tanto reasumió el estado de juramento. El delgado vínculo que Tibet mantenía con China luego de la revolución de 1911 se volvió menos justificable cuando China experimento una revolución mas profunda y se convirtió en un estado completamente Comunista. No puede haber parentesco y simpatía alguna entre credos tan divergentes como aquellos expuestos por China y Tibet. Previendo futuras complicaciones, el Gobierno tibetano rompió las relaciones diplomáticas con China e hizo que el representante chino el Lhasa partiera de Tibet en Julio de 1949. Desde entonces, Tibet no ha mantenido relaciones formales con el gobierno y el pueblo chino. Desea vivir apartado, no contaminado por el germen de un credo altamente materialista, pero China esta empeñado en no dejar a Tibet vivir en paz. Desde el establecimiento de la Republica Popular China, los chinos han lanzado amenazas de liberar el Tibet  y han usado tortuosos métodos para determinar y socavar el Gobierno de Tibet. Tibet reconoce que no está en posición de resistir. Es así que ha acordado negocia en términos amistosos con el gobierno chino.

Es desafortunado que la misión tibetana a China no pudiera salir de India, no por fallas propias, sino por la necesidad de visas británicas, las cuales fueron requeridas para transitar a través de Hong Kong. Ante la amable intervención del Gobierno de India, la República Popular China condescendió y permitió a la misión tibetana tener negociaciones preliminares con el embajador chino en India, quien llegó a Nueva Delhi recién en septiembre. Mientras estas negociaciones se llevaban a cabo en Delhi, las tropas chinas, sin advertencia o provocación alguna, cruzaron el río Dri Chu, que fue por largo tiempo la frontera del territorio tibetano, el 7 de Octubre de 1950. En rápida sucesión, lugares de importancia estratégica tales como Demar, Kamto, Tunga, Tshame, Rimochegotyu, Yakalo, y Markham, cayeron ante los chinos. Las guarniciones fronterizas de Tibet en Kham, las cuales se mantenían no con propósitos agresivos, sino como una medida nominal de protección, fueron terminadas. Las tropas comunistas convergieron en una gran fuerza de cinco direcciones hacia Chamdo, la capital de Kham, la cual cayó poco después. Nada se sabe del destino de un ministro del Gobierno Tibetano apostado allí.

Poco se sabe en el mundo exterior de esta invasión furtiva. Mucho después de que la invasión tuvo lugar, China anunció al mundo que había pedido a su armada que marcharan hacia Tibet. Este injustificado acto de agresión no ha solo perturbado la paz en Tibet, sino que también muestra total indiferencia por una solemne garantía dado por China a el Gobierno de India, y ha creado una grave situación en Tibet que puede eventualmente privar a Tibet de su largamente atesorada independencia. Podemos asegurarle, Sr. Secretario General, que Tibet no se rendirá sin pelear, aunque hay pocas esperanzas de que una nación dedicada a la paz sea capaz de resistir los brutales esfuerzos de hombres entrenados para la Guerra , pero entendemos que las Naciones Unidas ha decidido detenerla agresión donde esta tenga lugar.

La invasión armada de Tibet para la incorporación de Tibet a la China comunista mediante la fuerza física es un claro caso de agresión. Mientras el pueblo de Tibet sea obligado por la fuerza a convertirse en una parte de China contra su voluntad y consentimiento, la presente invasión será la más flagrante instancia de violación del débil por parte del fuerte. Por lo tanto apelamos a través de usted a las naciones del mundo a que intercedan en nuestro nombre y contengan la agresión china.

El problema es simple. Los chinos reclaman a Tibet como parte de China. Los Tibetanos sienten que racialmente, culturalmente y geográficamente esta lejos de los chinos. Si los chinos encuentran las reacciones de los tibetanos a su innatural reclamo inaceptables, hay otros métodos civilizados por los cuales podrían establecer los puntos de vista de la gente de Tibet, o, si el asunto fuese ser seguramente jurídico, están abiertos a buscar reparación en una corte legal internacional. La conquista de Tibet por parte de China solo ampliará el área de conflicto y aumentara la amenaza a la independencia y estabilidad de otros países asiáticos. Nosotros los Ministros, con la aprobación de Su Santidad el Dalai Lama, confiamos el problema de Tibet en esta emergencia a la decisión máxima de las Naciones Unidas, esperando que la conciencia del mundo no permita la interrupción de nuestro Estado por métodos que recuerdan a la jungla. 

El Kashag (Gabinete) y Asamblea Nacional de Tibet, Delegación Tibetana, Casa de Shakabpa, Kalimpong.

Lhasa, Fecha del veintisiete día del noveno mes tibetano del Año del Tigre de Hierro (7 de Noviembre de 1950)

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .