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Hoy,
mientras conmemoramos el 47º aniversario del Día de
Desde
alrededor de 1949, Tibet ha sido testigo de una serie de eventos sin
precedentes, marcando el comienzo de una nueva era en su historia. Como
está establecido en los documentos, el asunto de Tibet fue decidido en
En
1954-55, visité Beijing como representante del pueblo Tibetano. Durante esa
visita me tomé la oportunidad de discutir el futuro de la gente Tibetana con el
Presidente Mao Zendong y los líderes del partido, gobierno y militares. Éstas
discusiones me dieron mucha esperanza y seguridad. Entonces retorné al Tibet
con optimismo y confianza. Pero, a fines de 1955 excesos ultra izquierdistas
empezaron a atacar violentamente partes de Tibet. Para 1959, todo Tibet fue
puesto en una gran crisis. Como resultado, yo y más de cien mil Tibetanos
fuimos obligados a ir al exilio. Hemos estado en el exilio por cuarenta y seis años
hasta ahora.
En
algún momento de 1974, formulamos los principios básicos de nuestro
Acercamiento a Medio Camino (Middle-Way Approach) para resolver el problema del
Tibet, confiando en que un tiempo seguramente llegara en que tengamos la
oportunidad de entablar conversación con los líderes chinos. En 1979, pudimos
interactuar directamente con los líderes en Beijing. En ese momento Deng
Xiaoping dijo que “con excepción de la independencia, todos los problemas
podrían ser resueltos a través de negociaciones”. Desde entonces, he
perseguido el Acercamiento a Medio Camino con consistencia y sinceridad.
Yo
he criticado por supuesto cada vez que veía insoportablemente tristes
desarrollos en China, Tibet y alrededor del mundo. Pero mi critica fue confinada
a hablar de la realidad de cada caso individual. Yo nunca me he apartado de mi
compromiso con el Acercamiento a Medio Camino en ningún momento y en ninguna
circunstancia. Esto
es claro para el mundo. Desafortunadamente,
Beijing todavía parece incapaz de sobrepasar las dudas y sospechas con respecto
a mi intención; continua acusándome de nutrir una agenda oculta de separatismo
y de conspiración para lograr ésto.
Desde
el restablecimiento del contacto directo entre nosotros y el República Popular
China en el 2002, mis representantes y las contrapartes Chinas fueron capaces de
establecer una serie de francas y extensas discusiones durante las cuales se
pudo explicar la posición de cada uno. Éste tipo de discusión, espero, que
ayude a aclarar las dudas y sospechas del República Popular China para poder así
proceder a establecer las diferencias en nuestros puntos de vista y posiciones,
y por lo tanto hallar una mutualmente aceptada solución al tema del Tibet. Más
específicamente, en la quinta ronda de charlas mantenida unas semanas atrás,
los dos lados pudieron con claridad identificar las áreas de mayor diferencia y
las razones de ésto. También fueron capaces de tener una apreciación de las
condiciones necesarias para resolver las diferencias. Además, mis
representantes reiteraron mi deseo de visitar China en un peregrinaje. Como país
con una larga historia Budista, China tiene muchos lugares de peregrinaje
sagrados. Además de visitar los lugares de peregrinaje, espero ser capaz de ver
por mi mismo los cambios y avances en
En
las décadas pasadas, China ha visto un espectacular desarrollo económico y
social. Esto es admirable. Las áreas Tibetanas han de la misma manera visto algún
desarrollo infraestructural, el cual yo siempre he considerado positivo.
Mirando
hacia atrás en las cinco décadas pasadas de la historia China, uno ve que el
país vio una cantidad de movimientos basados en los principios
Marxistas-Leninistas. Eso
fue durante la era de Mao. Luego Deng
Xiaoping, a través de la búsqueda de la verdad de los hechos, introdujo la
economía del mercado socialista y trajo gran progreso económico. Siguiendo ésto,
basado en la teoría de los “Tres Representantes”, Jiang Zemin expandió la
intención del Partido Comunista Chino de incluir no solo a los campesinos y
trabajadores, sino también otros tres elementos, llamados la fuerza productiva
avanzada, el curso progresivo de la cultura avanzada de China, y el fundamental
interés de la mayoría. Hoy, la teoría de las “Tres Armonías” del
Presidente Hu Jintao prevé coexistencia pacifica y armoniosa dentro de China,
así como también con los vecinos y la comunidad internacional. Todas éstas
iniciativas fueron tomadas en coordinación con los tiempos cambiantes. Como
resultado, la transición del poder político y el desarrollo del país han
continuado sin decrecimiento de fuerza. Y hoy China está emergiendo como uno de
los mayores poderes del mundo, lo que merece, considerando su larga historia y
gran población.
Pero,
el tema fundamental que debe ser considerado es que a la par del poder político
y el desarrollo económico, China debe seguir la tendencia moderna en términos
de desarrollo de una sociedad mas abierta, con libertad de prensa y una política
de transparencia. Esto, como toda persona sensible puede ver, es el fundamento
de una paz genuina, armonía y estabilidad.
Los
Tibetanos – como uno de los más grandes grupos de las 44 minorías nacionales
Chinas- son distintos en términos de su tierra, historia, lenguaje, cultura,
religión, costumbres y tradiciones. La distinción no solo es clara para el
mundo, sino también ha sido reconocida por destacados líderes Chinos en el
pasado. Yo tengo solo una demanda: autodeterminación y genuina autonomía para
todos los Tibetanos, es decir, la nación Tibetana en su conjunto. Ésta demanda
cumple con los requerimientos de la constitución China, lo que significa que se
puede cumplir. Es una legítima, justa y razonable demanda que refleja las
aspiraciones de los Tibetanos, ambos adentro y afuera del Tibet. Ésta demanda
esta basada en la lógica de ver al futuro como más importante que el pasado,
está basada en los conocimientos de la realidad del presente y de los intereses
del futuro.
La
larga interpretación de la historia del pasado no deja para sí misma una
simple interpretación de negro o blanco. Por lo tanto, no es fácil derivar una
solución de la historia pasada. Siendo éste el caso, he declarado una y otra
vez que no deseo buscar la separación de Tibet con China, pero que buscaré su
futuro dentro del marco de la constitución China. Cualquiera que haya escuchado
ésta declaración puede darse cuenta, a menos que su vista de la realidad esté
nublada por la sospecha, que mi demanda por la genuina autodeterminación no se
junta con una demanda por separación. La convergencia de éste hecho con el
gradual proceso de libertad, la apertura y los medios crearán las condiciones,
espero, para resolver el problema Sino-Tibetano a través de negociaciones. Por
lo tanto, estoy haciendo todo el esfuerzo para perpetuar los presentes contactos
y así crear una atmósfera conductiva.
El
Kashag de
Por
el mismo motivo, me gustaría decirle a la gente de
Finalmente,
me gustaría tomarme ésta oportunidad para expresar mi apreciación y gratitud
hacia la comunidad internacional por su consistente apoyo hacia nosotros. También
me gustaría expresar una vez más el aprecio e inmensa gratitud del Pueblo
Tibetano a la gente y el Gobierno de
Con
mis pensamientos en la situación y mis sentimientos en los Tibetanos dentro de
Tibet, rezo por todos ellos. También rezo por el bienestar de todos los seres
sensibles.

Dalai Lama
10 de Marzo 2006
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